Washington – La amenaza del terrorismo nuclear es algo
en lo que muchas personas prefieren no pensar, pero el representante
de California en el Congreso de Estados Unidos Adam Schiff,
que creó la Conferencia Legislativa bipartidista sobre
Seguridad Nuclear, dice que ignorar la cuestión, no
hará que ésta desaparezca.
Schiff apoya los esfuerzos de líderes del mundo
para canalizar energías e imaginar el peor escenario.
Estos líderes, por supuesto, desean prevenir la ocurrencia
de un ataque nuclear, pero si no pudieran hacerlo, desean
estar preparados para responder.
Representantes de setenta y un países se reunirán
en Madrid, España, para considerar las preguntas
prácticas que quita el sueño a los funcionarios.
• ¿Cómo adquirirían materiales
los terroristas para construir un artefacto explosivo nuclear?
• ¿Cómo construirían el arma
y la llevarían hasta su objetivo?
• ¿Qué objetivo seleccionarían?
• ¿Qué escenario de ataque tiene más
posibilidades reales de ocurrir?
Los mandatarios se dan cuenta de que las empresas privadas
y los gobiernos locales se verán probablemente en
primera línea si un escenario nuclear mortífero
se desarrolla.
El vicesecretario adjunto de Estado para Seguridad Internacional
y No Proliferación John Rood dijo al Servicio
Noticioso desde Washington que el sector privado “puede
contribuir de forma autentica y significativa” a la
prevención, interdicción y mitigación.
Durante una entrevista reciente, Rood indicó que
empleados de puertos y aeropuertos ya son expertos en revisar
cargas y tienen conocimientos que pueden compartir.
Dijo también que los servicios de respuesta inmediata
en caso de emergencia en caso de que se produjera una detonación
nuclear en un aeropuerto serían probablemente los
bomberos y el personal de rescate empleados por el estado
o por el campo de aviación privado que corresponda.
Si un dispositivo nuclear explotara en un metro o en un
acto deportivo, los municipios locales y las firmas privadas
correspondientes participarían, lo que también
ocurriría en caso de que la explosión se produjera
en un puerto.
Cualesquiera que sean las circunstancias, dijo Rood, será
importante que las entidades locales y las empresas privadas
interactúen entre sí y con las autoridades
federales e internacionales.
Rood dijo además que es importante ponerse en contacto
con expertos de la industria nuclear para conocer nuevas
ideas, especialmente en lo que se refiere a detección
nuclear ya que no existe todavía una red mundial
de sensores.
SECTOR PÚBLICO-PRIVADO NUEVO CENTRO DE INICIATIVAS
La Iniciativa Mundial para Combatir el Terrorismo Nuclear
tratará de atraer más a estos grupos y ponerlos
en contacto con la alianza multilateral voluntaria. El presidente
estadounidense George Bush y el presidente ruso Vladimir
Putin inauguraron esta iniciativa en 2006, en San Petersburgo,
Rusia.
Las primeras tres reuniones tuvieron lugar en Marruecos,
Turquía y Kazajstán. Se celebraron en parte
para fortalecer las leyes y marcos legales de los países
para asegurar que a los terroristas nucleares se los llave
ante la justicia y se los castigue.
Setenta y un países que se han comprometido públicamente
con los principios de la iniciativa:
• Desarrollar mejorar la contabilidad, control y
protección física de los materiales nucleares.
• Mejorar la seguridad en las instalaciones nucleares
civiles.
• Investigar y desarrollar capacidades nacionales
de detección para trabajar con otros países.
• Mejorar la capacidad de revisar, confiscar y mantener
armas nucleares bajo un control de seguridad.
• Denegar refugio y recursos económicos a
aquellos que faciliten actos de terrorismo nuclear.
• Asegurar que haya leyes civiles y penales para
inhibir a los terroristas nucleares.
• Mejorar la información entre los participantes
al tiempo que se protege la confidencialidad de las fuentes.
• Mejorar las capacidades de investigar y responder
a un incidente nuclear.
En Estados Unidos, participan instituciones tales como
el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento
de Recursos Energéticos, así como la Oficina
Federal de Investigaciones y la Guardia Costera.
Organizaciones de otros países que son sus contrapartes
también se centran en la misión de la iniciativa
que describe Rood: detectar, interceptar y prevenir un ataque,
así como estar preparados para responder si uno ocurre.
Los alemanes, por ejemplo, auspiciaron recientemente un
taller de la Iniciativa Mundial para Combatir el Terrorismo
Nuclear para ayudar a los países a catalogar el uso
de materiales radiológicos con propósitos
industriales y desarrollar mejores reglamentaciones.
Rood estará a la cabeza de la delegación
estadounidense en la cuarta reunión de la Iniciativa
Mundial que tendrá lugar del 16 al 18 de junio en
España. La reunión de Madrid tendrá
un foco particular en la detección nuclear y la participación
del sector privado.
España tiene programado también un ejercicio
en el terreno en el otoño. Los ejercicios están
diseñados para probar las capacidades de los países
de trabajar juntos, desarrollar nuevos conceptos de operaciones
y asegurar que todos los participantes estén lo más
preparados posibles para tratar con la amplia amenaza.
El éxito exige más que el endoso de unos
principios. Hay una gama de actividades de la iniciativa
para hacer seguimiento e impedir que los terroristas adquieran
partes y recursos.
Los setenta y un países hacen que sea más
difícil para los terroristas buscar experiencia y
tecnología, dice Rood.
La iniciativa ha empezado bien y Estados Unidos espera
trabajar estrechamente con estados que tengan una perspectiva
similar para ampliar el tamaño y fortaleza de la
alianza, para así estar listos para tratar uno de
los asuntos de seguridad más desafiantes hoy día.
Para más información, en inglés, véase
el sitio Web del Departamento de Estado sobre la Iniciativa
Mundial para Combatir el Terrorismo Nuclear.