Washington — Estados Unidos ha sido elegido miembro
del Consejo de Derechos Humanos de la ONU ydesea comenzar
a trabajar para mejorar el Consejo y promover la protección
de los derechos humanos en todo el mundo, dijo Susan Rice,
embajadora de Estados Unidos ante la ONU el 12 de mayo.
Al hablar con periodistas en la Asamblea General de las
Naciones en la ciudad de Nueva York, Rice dijo: “Aunque
sabemos que el Consejo de Derechos Humanos ha sido un órgano
con defectos, que no ha cumplido con su cometido, deseamos
colaborar con los estados miembros para fortalecer y reformar
este cuerpo desde dentro y hacer que se mantenga fiel a
la visión que se elaboró para él cuando
se creó”.
Rice dijo que durante su período de tres años
en el Consejo, Estados Unidos se propone “dirigir
en función de la firme visión y los principios
que el pueblo estadounidense tiene en cuanto al respeto
a los derechos humanos (y) el apoyo a la democracia”.
Estados Unidos recibió el 90 por ciento de los votos
válidos emitidos, dijo Rice. “Nos complace
la fuerte muestra de estímulo para que Estados Unidos
vuelva a desempeñar un papel significativo como líder
en las organizaciones multilaterales, incluive la ONU, en
lo que respecta a una serie de asuntos de vital importancia
relacionados con los derechos humanos y la democracia”,
comentó Rice
Estados Unidos fue uno de los 18 países elegidos
o reelegidos para el término de tres años
en el Consejo con sede en Ginebra que cuenta con 47 miembros.
Los demás países elegidos en fechas recientes
son: Bangladesh, Bélgica, Camerún, China,
Cuba, Djibouti, Hungría, Jordania, Kirguistán,
Mauricio, México, Nigeria, Noruega, Rusia, Arabia
Saudita, Senegal y Uruguay. Al señalar que se ha
criticado a algunos de los países del Consejo por
haber suprimido derechos humanos dentro de sus fronteras,
Rice dijo: “Evidentemente, siempre habrá algunos
países cuyo respeto e historial en materia de derechos
humanos sea inferior; nosotros tampoco hemos sido perfectos”.
Estados Unidos “se presentó como candidato
para el Consejo de Derechos Humanos porque esta administración,
y por supuesto el pueblo estadounidense, están profundamente
comprometidos a mantener y respetar los derechos humanos
de todo individuo”.
“No nos habríamos presentado si hubiéramos
pensado que era imposible que el Consejo cumpliera la perspectiva
que todos teníamos cuando fue creado”, manifestó.
En el año 2011, se efectuará un examen de
los procedimientos del Consejo, el cuerpo principal de la
ONU en materia de promoción y protección de
derechos humanos. Este examen es un acto que Rice describió
como “una oportunidad importante para fortalecer y
reformar el Consejo”.
Las plazas en el Consejo se distribuyen entre los grupos
regionales de las Naciones Unidas: 13 puestos para África;
13 para Asia; ocho para América Latina y el Caribe;
seis para Europa Oriental; y siete para Europa Occidental
y otros estados (incluyendo los países de América
del Norte).
En el pasado se ha criticado la forma en la que el Consejo
trata a Israel, incluso por parte de Estados Unidos. Por
ejemplo, entre 2006 y 2008, se condenó a Israel 15
veces.
La administración Obama, sin embargo, ha estado
deseosa de colaborar más de cerca con instituciones
de la ONU para efectuar cambios. Cuando la secretaria de
Estado, Hillary Rodham Clinton, y la embajadora Rice anunciaron
el 31 de marzo la candidatura de Estados Unidos al Consejo,
destacaron que la decisión era acorde con la “nueva
era de participación” de la administración
de Obama con otros países para hacer avanzar los
intereses de Estados Unidos en materia de seguridad y para
hacer frente a los desafíos mundiales del siglo XXI.