Washington – Estados Unidos acoge favorablemente la
decisión de la Organización de Estados Americanos
de levantar la suspensión vigente desde hace 47 años
contra Cuba, y permitir su reingreso a la entidad cuando se
comprometa con los valores democráticos de la organización,
dijo el Departamento de Estado, en una declaración
preparada.
El 3 de junio, la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton
dijo que la decisión, tomada durante la 39a. Asamblea
General de la OEA, que se realizó en San Pedro Sula,
Honduras, es compatible con el enfoque de Estados Unido
para avanzar en la mejora de las relaciones con Cuba y el
Hemisferio Occidental.
“Muchos países miembros originalmente querían
levantar la suspensión de 1962 y permitir el retorno
inmediato de Cuba, sin condiciones”, dijo Clinton,
en una declaración preparada. “Otros acordaron
con nosotros que el enfoque correcto era reemplazar la suspensión,
que ya ha cumplido su propósito luego de casi medio
siglo, con un proceso de diálogo y una futura decisión
que impulse un compromiso de Cuba con los valores de la
organización”.
La resolución, aprobada por consenso general por
la organización formada por 34 países, requiere
que Cuba solicite su reingreso a la OEA, si quiere ser un
estado miembro, y que se suscriba a la Carta de la OEA y
la Carta Democrática Interamericana, que defiende
la democracia, la autodeterminación, la no interferencia,
los derechos humanos, la seguridad y el desarrollo, dijo
Dan Restrepo, ayudante especial del presidente y director
principal para los asuntos del Hemisferio Occidental en
la Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos.
“Lo que hemos visto hoy es realmente el testimonio
del trabajo infatigable de la diplomacia multilateral”,
declaró Restrepo durante una teleconferencia con
periodistas realizada el 3 de junio. “Estados Unidos
y otros países de diversas partes del hemisferio
pelearon, defendieron y ganaron al señalar que este
no es un proceso automático, que sí dejemos
las discusiones del pasado en el pasado, no nos volvamos
prisioneros del pasado, pero aseguremos que estamos defendiendo
los principios básicos de la democracia y los derechos
humanos, de la no intervención, como una senda hacia
el retorno de Cuba a la organización”.
Para retornar a la OEA, Cuba debe aceptar todo lo que la
OEA defiende y las reglas por las que se conduce, dijo Restrepto.
Levantar la suspensión de 1962 no implica el retorno
automático de Cuba, agregó.
El secretario de Estado adjunto Thomas Shannon afirmó
en la teleconferencia que la resolución aprobada
por la OEA se basa en una resolución presentada por
Clinton el 2 de junio, antes que tuviera que partir para
acompañar al presidente Obama en El Cairo, Egipto,
para sostener reuniones con funcionarios egipcios. La resolución
fue elaborada luego de amplias conversaciones y negociaciones
con una amplia gama de asociados en la organización,
afirmó.
“Es producto de un diálogo de colaboración
entre asociados claves de todo el hemisferio. Queremos un
enfoque positivo con Cuba, no un enfoque negativo, de retroceso”,
dijo.
“Finalmente... lo que la región dejó
bien sentado en nuestras conversaciones, que se han sostenido
desde hace algún tiempo, es que quería hallar
la manera de tratar con Cuba en base a instrumentos que
no fueran de la Guerra Fría”, agregó.
Shannon señaló que el presidente Obama dijo
claramente en la Cumbre de las Américas, en Trinidad
y Tobago, que Estados Unidos quiere una nueva relación
con Cuba, con vista hacia adelante y basada en el futuro
y el bienestar del pueblo cubano.
Shannon añadió que durante las negociaciones
de la resolución sobre Cuba muchos países
que querían simplemente permitir el reingreso de
Cuba a la OEA, sin condiciones, se dieron cuenta de lo que
ello significaba y admitieron que la resolución necesitaba
dos partes, una que levantara la suspensión de 47
años y la segunda que requiriera un proceso basado
en los principios guías de la OEA.