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Educación y oportunidades económicas contribuyen a frenar violencia contra la mujer

La condición de la mujer tiene que mejorar, dicen los expertos
Por Jane Morse, America.gov  
Publicado: 29 de octubre de 2009 Artículo relacionado: Clinton elogia resolución de la ONU para proteger a la mujer contra la violencia  
Washington – La educación y la habilitación económica son algunas de las herramientas más importantes para impedir la victimización de millones de mujeres en el mundo que sufren violencia, según dijeron expertos a los legisladores del Congreso de Estados Unidos.

“Cuando se analiza la violencia contra la mujer, no es que exista un programa mágico que resuelva el problema, pero es fundamental que la educación y la viabilidad económica sean herramientas absolutamente imprescindibles para abordar el problema”, dijo Melanne Verveer, embajadora extraordinaria del Departamento de Estado para asuntos globales de la mujer.

En su intervención en una audiencia el 21 de octubre ante la subcomisión de Organizaciones Internacionales, Derechos Humanos y Fiscalización de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, Verveer señaló que existe una relación muy estrecha entre la pobreza, la falta de oportunidades, la desesperación y la baja condición de la mujer.

Relató desgarradoras historias de mujeres y niñas que han sido víctimas de la violencia.

“La escala, el salvajismo y el alcance actuales de la violencia contra las mujeres y las niñas es enorme”, dijo. “Impacta a las niñas y mujeres en cada momento de sus vidas, desde el aborto selectivo por el sexo –que ha sacrificado hasta 100 millones de niñas– hasta la retención de la nutrición adecuada, la mutilación genital de la mujer, el matrimonio infantil, la violación como arma de guerra, la trata de personas, los denominados ‘asesinatos por honor’, asesinatos relacionados con la dote y muchísimo más”.

“Hay un hilo conductor” entre estas historias, dijo Verveer. “Cada una es en esencia una manifestación de la baja condición de mujeres y niñas en todo el mundo. Acabar con la violencia contra la mujer requiere elevar su condición y liberar su potencial para convertirse en agentes de cambio para el bien de sus comunidades”.

Una herramienta que ha cosechado éxitos en darles a las mujeres oportunidades económicas –y mejor condición en la sociedad– son los programas de microcrédito que les permiten desarrollar sus propios negocios, dijo Verveer.

La formación y los programas de capacitación para mujeres también son esenciales para poner fin a su baja condición social y permitirles que contribuyan a sus familias y a la vida económica de sus comunidades. Hay beneficios adicionales, agregó: “Cuando contribuyen a la vida económica, las mujeres experimentan menos situaciones en las que son víctimas de abusos”.

Las intervenciones económicas son también importantes para la protección de las mujeres, dijo Verveer. Entre estas cabe destacar los incentivos para los padres para mantener a sus hijas en la escuela, como por ejemplo eliminar las matrículas escolares; ofrecerle productos básicos a las familias, como una bolsa de harina, una lata de aceite u otros productos básicos necesarios; o alimentar a los niños en la escuela.

La congresista Janice Schakowsky, co-presidenta de la Coalición de Mujeres de la Cámara de Representantes, dijo que se sumará al congresista Bill Delahunt, presidente del subcomité, en la reintroducción de la Ley Internacional sobre la Violencia contra la Mujer (IVAWA).

Esta ley autoriza fondos para establecer una estrategia global plurianual dirigida a prevenir y responder a la violencia contra la mujer en países seleccionados, dijo Schakowsky. La financiación abarcaría toda una serie de programas, incluyendo la reforma judicial, la atención de la salud, educación, programas de habilitación económica y cambios a las normas sociales. Incluye herramientas para garantizar la rendición de cuentas y la fiscalización a fin de determinar la eficacia de las iniciativas de Estados Unidos.

La ley también reconoce los peligros particulares que enfrentan las mujeres durante conflictos y las situaciones posteriores a estos, y autoriza fondos para el entrenamiento de fuerzas militares y policiales que operan en estas zonas peligrosas para abordar la violencia contra mujeres y niñas. En la República Democrática del Congo, dijo Schakowsky, “el uso sistemático de la violación como arma de guerra sencilla y de bajo costo se ha convertido en una característica definitoria del largo conflicto en la región occidental [del país]. Cientos de miles de mujeres han sido violadas. La violación se emplea para destruir a las comunidades e inculcar la desesperación dentro de una población”.

Según Schakowsky, la IVAWA es “una ley sin precedentes” que “establece firmemente la preferencia de [eliminar] la violencia contra la mujer como una prioridad de nuestra política exterior, y exige que se integre esta meta en cada aspecto de nuestras políticas diplomáticas y de desarrollo”.

La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton ha dicho que los temas de la mujer serán centrales en su política exterior. El presidente Obama por su parte creó el cargo de embajadora extraordinaria para asuntos mundiales de la mujer, cargo que ahora desempeña Verveer, así como el Consejo de la Casa Blanca sobre las mujeres y las niñas cuyo cometido es estudiar la situación interna.

Comparando la violencia contra la mujer a una pandemia “mundial”, Verveer propuso iniciar “una nueva era de cooperación internacional” y crear alianzas entre gobiernos, instituciones multilaterales, el sector privado, las sociedad civil y particulares.

Verveer señaló la relación que existe entre la seguridad nacional y la seguridad de la mujer. “En todo el mundo, los lugares que plantean los mayores peligros para las mujeres también plantean las peores amenazas para la paz y seguridad internacionales. La correlación es evidente: cuando la mujer es víctima de la opresión, la gobernabilidad es débil y es más probable que se implante el extremismo”, dijo.

Véase también el artículo Cuestiones relativas a la mujer son foco importante de la política exterior de EE.UU.


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