Washington — Profesionales especializados en la conservación
de la fauna y flora silvestres, provenientes de más
de 30 países de América Latina y el Caribe,
se reunieron en Montelimar (Nicaragua) para crear un programa
de capacitación para la próxima generación
de conservacionistas de la región.
El encuentro, realizado en la primera semana de noviembre,
con el auspicio del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de
Estados Unidos (USFWS) y la organización no gubernamental
Fauna y Flora Internacional, sirvió para
establecer un programa educativo destinado a formar un cuadro
de profesionales de la conservación en América
Latina. Más de 50 profesionales en conservación
participan en la elaboración del programa.
Los investigadores calculan que el 40 por ciento de la
diversidad biológica del mundo se encuentra en América
Latina y el Caribe, haciéndola una de las regiones
ecológicamente más importantes del mundo.
Casi 60 por ciento de la selva amazónica (el mayor
bosque tropical del mundo) está dentro de las fronteras
de Brasil, y una de las zonas con más elevadas pérdidas
de bosque en el mundo se encuentra en el noroeste de Ecuador.
La pérdida de bosques representa una pérdida
de hábitat, lo que aumenta la presión en muchas
especies de aves, anfibios, reptiles y mamíferos
que ya se encuentran al borde de la extinción.
Desafortunadamente, el número de profesionales en
materia de recursos naturales en esta región repleta
de recursos es desproporcionadamente pequeño, en
parte debido a la falta de oportunidades de capacitación.
En contraste, Estados Unidos tiene, por ejemplo, casi 10
por ciento de la diversidad biológica del mundo pero
el doble de programas universitarios de conservación
comparado con América Latina. El encuentro en Nicaragua
tiene por objeto corregir ese desequilibrio.
“Al reunir a los mejores profesionales de la región
en materia de conservación, empezaremos un a desarrollar
un programa nuevo e innovador que permitirá formar
a los futuros líderes conservacionistas dotados con
la experiencia y destrezas necesarias para resolver los
complejos retos de la conservación de especies en
América Latina, muchas de las cuales pasan parte
de su vida en Estados Unidos”, dijo Sam Hamilton,
director de USFWS.
La misión principal del Servicio de Pesca y Vida
Silvestre de Estados Unidos es conservar y mejorar los peces,
la vida silvestre, las plantas y sus hábitat, para
el constante beneficio de la población estadounidense,
pero también tiene un papel importante y cada vez
mayor en los esfuerzos de conservación en todo el
mundo, como socio en iniciativas bilaterales y multilaterales.
El programa de USFWS para América Latina y el Caribe,
denominado Vida Silvestre Sin Fronteras, que patrocinó
el encuentro en Nicaragua, pretende mejorar la capacidad
humana e institucional para proteger los frágiles
ecosistemas de la región. El programa fomenta la
colaboración entre organizaciones no gubernamentales,
centros de investigación, comunidades y otros grupos,
con la finalidad de mejorar la conservación y la
gestión de los recursos, además de apoyar
los esfuerzos destinados a crear capacidad para la administración
profesional de la vida silvestre y otros recursos naturales.
Durante más de 20 años, el programa ha contribuido
a la capacitación en la región, enfocada en
los administradores de zonas protegidas, guardabosques,
líderes comunitarios y estudiantes de posgrado.
Con la convocatoria de este taller, denominado “La
preparación de profesionales en conservación
altamente eficaces para el futuro”, el programa ha
comenzado a reforzar su enfoque en el cultivo de futuros
líderes ambientales.
La otra entidad patrocinadora del encuentro, Fauna
y Flora Internacional, fue fundada en 1903 como la
primera organización del mundo dedicada a la conservación
a nivel internacional. Sus primeras actividades se enfocaron
en África y condujeron a la creación de numerosas
zonas protegidas, entre ellas los parques nacionales Kruger
y Serengeti. La organización ahora opera a nivel
internacional y se dedica a atraer la atención mundial
a la difícil situación de las especies únicas
y amenazadas.
En fechas recientes, la urgente amenaza que plantean la
pérdida y fragmentación de hábitat,
así como la biodiversidad en general, ha impulsado
a Fauna y Flora Internacional a abordar los retos
de conservación con estrategias que explican los
problemas de conservación a las poblaciones locales
y que promueven programas de sustento que hagan que la conservación
sea relevante, así como sostenible.
En las Américas, la organización trabaja
en Belice, Brasil, Argentina, Ecuador, Nicaragua y en algunos
países del Caribe. La organización atribuye
el mérito de fortalecer el valor de las alianzas
locales y la consideración de las necesidades humanas
en la región, a “la robusta tradición
de las organizaciones de la sociedad civil en las Américas”.
“Fauna y Flora Internacional está
orgullosa de su estrecha colaboración con este servicio
que apoya la conservación internacional”, declaró
la directora ejecutiva de la organización, Katie
Frohardt. “Con el equipo de alto nivel que se ha reunido
en Nicaragua, esperamos poner en marcha un enfoque innovador
para formar a la próxima generación de líderes
en conservación que se base en la experiencia y los
conocimientos de los principales profesionales de conservación
en la región”.
Para más información sobre los programas
internacionales de becas de USFWS véase la página
web de dicho organismo.
Para más información sobre Fauna
y Flora Internacional véase la página
web de dicha