DECLARACION DEL EMBAJADOR DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMERICA
MARTIN J. SILVERSTEIN
CEREMONIA DE REINAUGURACIÓN
DEL MONUMENTO A FRANKLIN D. ROOSEVELT
Lunes, 12 de abril – Hora 16:00
Parque Roosevelt
13 de abril de 2004
Quiero agradecer muy especialmente al Rotary
Club, a su presidente Héctor Rubio Sica y al Embajador
Julio César Jáureguy por haber llevado a cabo
este proyecto extraordinario de reinstalar el monumento
al presidente Franklin Delano Roosevelt. Ellos merecen todo
el crédito por honrar la memoria de un gran presidente
de los Estados Unidos.
¿Por qué el Presidente Roosevelt inspiró
tanto a los uruguayos como para que haya monumentos suyos
en el Uruguay? ¿Es acaso porque visitó este
país y habló al pueblo uruguayo el 3 de diciembre
de 1936? Tal vez; pero otros presidentes de los Estados
Unidos también visitaron el Uruguay y no fueron honrados
de esa manera. Quizá se debe a que el Presidente
Roosevelt puso en práctica políticas para
ayudar a los más necesitados y desamparados de nuestra
sociedad, la clase de políticas que los gobiernos
de Uruguay han defendido por décadas. Ese también
puede ser uno de los motivos por el cual el Presidente Roosevelt
es honrado en Uruguay. Sin embargo, todos los presidentes
estadounidenses se ocuparon de que hubiera justicia social
en Estados Unidos.
Creo que la razón por la cual el Presidente Roosevelt
es tan recordado en Uruguay es porque durante la época
en la que los estadounidenses eran aislacionistas, él
comprendió que los Estados Unidos debían relacionarse
con el resto del mundo. Estableció la política
del Buen Vecino con América Latina, respetando la
dignidad y soberanía de nuestros vecinos mientras
trabajaba con ellos para resolver problemas comunes. En
medio de la mayor depresión en la historia del mundo
entero, el Presidente Roosevelt se resistió al proteccionismo
y promovió el libre comercio. Elogió los esfuerzos
del hemisferio con relación al comercio libre diciendo,
“la resolución adoptada en la Conferencia Interamericana
en Montevideo en apoyo de los principios del libre comercio
resplandeció como un faro en la tormenta”.
Más importante aún, el Presidente Roosevelt
observó que un gran mal estaba creciendo en el mundo.
Hizo todos los esfuerzos para detenerlo antes de pudiera
armarse, reuniendo a los países del hemisferio para
defenderse en forma colectiva. Y cuando se produjo la batalla
luchó en defensa de los valores comunes de los países
de este hemisferio hasta lograr la victoria. Esta es la
razón por la cual hay monumentos del Presidente Roosevelt
en Uruguay, en América Latina, en los Estados Unidos
y en el resto del mundo.
Hoy Estados Unidos continúa con las
políticas tradicionales del Presidente Roosevelt.
Queremos ser buenos vecinos, queremos que la luz del comercio
libre brille en el hemisferio e invitamos a nuestros amigos
y aliados en el hemisferio a unirse a nosotros para defendernos
juntos de quienes usan el terror para atacar la democracia
y la libertad.
En nombre del pueblo de mi país
agradezco nuevamente al Rotary Club por reparar y reinaugurar
el monumento de uno de los presidentes más admirables
de los Estados Unidos.