El Embajador de los EE.UU. Martin J.
Silverstein y el Ministro Isaac Alfie observan mientras
el Representante Peter Allgeier y
el Presidente Jorge Batlle se saludan luego de firmar el
Tratado
Peter Allgeier atento a las palabras
del Presidente Batlle
[Audio]
El
Ministro Isaac Alfie
hablando sobre el tratado [Audio]
Palabras del Representante Adjunto de Comercio de los Estados Unidos de América Embajador Peter F. Allgeier (TRADUCCION)
[Audio] - Señor Presidente, Ministro
Alfie, Ministro Opertti. Es un gran honor estar
hoy aquí para esta importante ceremonia que,
más que una ceremonia, es un hecho que apunta
a fortalecer las relaciones bilaterales entre
Uruguay y Estados Unidos.
Quiero aprovechar
también esta oportunidad para felicitar al Ministro
Alfie por haber sido elegido Ministro de Economía
del Año de América Latina por la revista Euro
Money, por su experta gestión en la recuperación
de la economía uruguaya.
Ministro Opertti, deseo felicitarlo a usted
también por su excelente liderazgo
en las relaciones exteriores del Uruguay y
por haber sido elegido para ocupar el cargo
de Secretario General de ALADI.
Hoy me complace tener la oportunidad de representar
a los Estados Unidos y al Embajador Robert
Zoellick quién, junto al Ministro Opertti,
iniciaron las negociaciones de este acuerdo
al concluir la Cumbre Ministerial del ALCA
en Miami, en noviembre de 2003. Las negociaciones
finalizaron el pasado 7 de setiembre, durante
una reunión realizada en Washington
entre el Ministro Alfie y el Embajador Zoellick
para celebrar la ocasión. Desde esa
fecha, nuestros equipos de negociación
trabajaron diligentemente en la revisión
final de las normas legales del acuerdo. Mi
más sincero agradecimiento también
para los integrantes de estos equipos.
La finalización de este acuerdo representa
la culminación de uno de los proyectos
iniciados por la Comisión Conjunta
de Comercio e Inversión Estados Unidos-Uruguay,
creada en febrero de 2002 durante la visita
realizada por el Presidente Batlle a la Casa
Blanca.
Este Acuerdo Bilateral de Inversión
es histórico ya que, a pesar de que
hay muchos tratados similares en el mundo,
este es el primero negociado durante el gobierno
de Bush. Su puesta en marcha fortalecerá
aún más la excelente relación
económica entre nuestros dos países.
Brindará confianza a los inversores
y ayudará a profundizar las crecientes
y dinámicas relaciones comerciales
y de inversión. Solamente durante los
primeros siete meses de este año, las
exportaciones uruguayas a los Estados Unidos
crecieron un 164% y varias compañías
estadounidenses importantes iniciaron operaciones
en Uruguay. (Nota: el mejor ejemplo es SABRE,
que abrió un centro de atención
al cliente que emplea 300 personas).
Este acuerdo será una señal
importante para los inversores en los Estados
Unidos de que Uruguay se ha recuperado de
su crisis económica y está preparado
para hacer negocios. Será un incentivo
adicional para los inversores de los Estados
Unidos, cuya inversión en Uruguay es
ya de $600 millones de dólares. Entre
los sectores de mayor interés para
los inversores estadounidenses está
la forestación, hotelería, industria
agropecuaria, informática, todos ellos
esenciales para que la economía y el
empleo continúen creciendo en Uruguay.
Con este acuerdo, los inversores de los Estados
Unidos en Uruguay y los inversores uruguayos
en Estados Unidos serán tratados como
nacionales, eso quiere decir estarán
protegidos contra posibles expropiaciones.
También les dará la posibilidad
de resolver disputas de inversión y
asegurará que todos los procedimientos
para la inversión sean transparentes.
En el Uruguay esta transparencia beneficiará
a los inversores de todos los países
ayudándolos a crear un marco legal
más amplio. Por lo tanto, este tratado
es realmente el comienzo de un beneficioso
ciclo que contribuirá significativamente
al crecimiento económico en el Uruguay.
Estos son algunos de los aspectos técnicos
del acuerdo. Sin embargo, este Acuerdo Bilateral
de Inversión va más allá
de lo técnico – demuestra la
sólida relación existente entre
nuestros dos países, nuestra habilidad
de trabajar en conjunto y llegar al consenso
en un acuerdo que beneficiará a nuestros
inversores y negocios y que contribuirá
al bienestar de todos nuestros ciudadanos.
El Representante Adjunto de Comercio
de los Estados Unidos Peter F. Allgeier y el Ministro de Economía
y Finanzas de Uruguay, Ec. Isaac Alfie firmaron hoy el Tratado
Bilateral de Inversión. Previo a la ceremonia, el Presidente
Batlle recibió al Representante Adjunto Allgeier junto
al Embajador de los Estados Unidos en Uruguay, Martin J. Silverstein.
“Mediante el aumento de la protección
a las inversiones estadounidenses en esta nación
sudamericana el acuerdo nivela el campo de juego asegurando
a los inversores estadounidenses un trato equitativo”
dijo el Embajador Allgeier. “Este acuerdo también
fortalecerá nuestra relación económica
con Uruguay, fomentando el comercio en ambos sentidos”.
“Este Tratado Bilateral de Inversión
es sólo un ejemplo de los tantos aspectos en los
que Estados Unidos está comprometido activamente
con América Latina. Recién finalizamos nuestra
quinta ronda de negociaciones para un acuerdo de libre comercio
Estados Unidos-Panamá, esta semana comenzamos la
quinta ronda para un acuerdo de libre comercio Estados Unidos
con los países andinos y también concluímos
recientemente negociaciones para un acuerdo de libre comercio
con cinco países de América Central. El Tratado
de Libre Comercio con Chile, vigente desde principios de
este año dio como resultado un significativo crecimiento
del comercio con Chile y nuestro acuerdo comercial con México
bajo el NAFTA, que data de 10 años atrás,
continúa dando sus frutos. Tomando en cuenta los
acuerdos de libre comercio en vigencia, aquellos cuyas negociaciones
finalizaron o están en curso, los esfuerzos de los
Estados Unidos en aras del libre comercio involucran a dos
tercios de la población del hemisferio occidental
que representan dos tercios del producto bruto interno no
perteneciente a los Estados Unidos”, continuó
Allgeier.
El total del comercio entre Estados Unidos
y Uruguay ascendió a $582 millones de dólares
en 2003. Las exportaciones de productos de los Estados Unidos
a Uruguay en el 2003 totalizaron $326 millones de dólares,
un 57% más que en el 2002; incluyeron maquinaria,
maquinaria eléctrica, instrumental médico
y para óptica, perfumería, cosmética
y plásticos. También se exportaron $18 millones
de dólares en productos agropecuarios tales como
trigo, semillas, cueros y pieles. En el 2003 a su vez, Uruguay
exportó $256 millones de dólares en carne,
cueros y pieles, productos lácteos, huevos, miel,
pescado y mariscos. El comercio entre los dos países
aumentó aún más en los primeros siete
meses del 2004, con significativas ganancias en las exportaciones
de los Estados Unidos e importaciones desde Uruguay.
Antecedentes
Los Estados Unidos y Uruguay anunciaron
su intención de negociar un Tratado Bilateral de
Inversión el 18 de noviembre de 2003, cuando concluyó
la Cumbre Ministerial del Área de Libre Comercio
de las Américas, llevada a cabo en Miami, Florida.
La decisión de negociar este acuerdo fue el resultado
del trabajo realizado por la Comisión Conjunta de
Comercio e Inversión Estados Unidos-Uruguay. La Comisión
Conjunta se estableció luego de la visita a la Casa
Blanca del Presidente Jorge Batlle. Desde abril de 2002,
la Comisión llevó a cabo un ambicioso plan
de trabajo diseñado para fortalecer la relación
comercial entre Estados Unidos y Uruguay. El Tratado Bilateral
de Inversión concluyó el 7 de setiembre de
2004 en Washington, DC.
Recientemente los Estados Unidos redactaron
una nueva versión del texto tipo utilizado en negociaciones
de Tratados Bilaterales de Inversión durante los
últimos 20 años. El Tratado Bilateral de Inversión
Estados Unidos y Uruguay es el primero que usará
este nuevo texto. El mismo incluye las cláusulas
establecidas por la Administración para alcanzar
las metas de negociación de inversión de la
Ley de Promoción de Comercio del 2002. El nuevo texto
tipo del Tratado Bilateral de Inversión es muy similar
a los capítulos relacionados con la inversión
en los acuerdos de libre comercio concretados por Estados
Unidos en los últimos dos años.
Los Tratados Bilaterales de Inversión
de los Estados Unidos equilibran el campo de juego y aseguran
protección a los inversores estadounidenses cuando
ellos se establecen con sus negocios en otros países.
Mediante la protección de subsidiarias de compañías
estadounidenses en el exterior, estos acuerdos ayudan a
promover nuevas exportaciones a los mercados de los socios
integrantes de los Tratados Bilaterales de Inversión.
Asimismo, estos Tratados protegen los intereses de los inversores
estadounidenses promedio, cuyas acciones y portafolios de
bonos a menudo incluyen intereses en compañías
de inversión en el extranjero.
Las protecciones esenciales en los Tratados
Bilaterales de Inversión incluyen la obligación
por parte del país anfitrión de tratar a los
inversores de la otra parte del Tratado en la misma forma
en que el anfitrión trata a sus propios inversores
o a los de cualquier otro país. Los países
integrantes del Tratado también deben permitir la
libre y oportuna transferencia de fondos relativa a una
inversión hacia o desde su territorio. Asimismo,
los Tratados Bilaterales de Inversión de los Estados
Unidos incluyen criterios de derecho internacional solicitando
a los países anfitriones a proporcionar compensación
rápida, adecuada y efectiva en caso de que una inversión
sea expropiada. Finalmente, los Tratado Bilaterales de Inversión
de los Estados Unidos otorgan a los inversores el derecho
a hacer sus reclamos ante tribunales internacionales en
el caso de que el país anfitrión viole alguna
norma del Tratado o cierto clase de contratos.
Actualmente, Estados Unidos tiene
en vigor 39 Tratados Bilaterales de Inversión, otorgando
protección a miles de firmas estadounidenses y sus
inversores. Por tratarse de Tratados Bilaterales de Inversión
se requiere consenso y aprobación del Senado para
que los mismas sean puestos en vigencia. La Oficina del
Representante de Comercio de los Estados Unidos y el Departamento
de Estado son los responsables de la política y negociaciones
de los Tratados Bilaterales de Inversión.
PALABRAS DEL PRESIDENTE JORGE BATLLE
[Audio] Señor Embajador Peter
Allgeier, señora Sue Cronin.
Para el gobierno del Uruguay este es un hecho de enorme trascendencia y de enorme importancia para el desarrollo de nuestra economía.
Nosotros hemos firmado en los últimos tiempos dos acuerdos previos, que han sido para nosotros muy importantes: uno es el Acuerdo con México y otro es el Acuerdo con Finlandia.
El Acuerdo con México nos ha abierto el mercado mexicano. El Acuerdo con Finlandia garantiza una formidable inversión, la más importante inversión en términos directos que se haya hecho en el Uruguay a lo largo de toda su historia. Y este acuerdo con los Estados Unidos consolida algo que ha ocurrido a partir del mes de julio de 2003.
Hoy Estados Unidos es el más grande comprador de bienes del Uruguay; al fin de este año por primera vez en la historia del Uruguay, Estados Unidos es el mayor cliente del Uruguay.
Entre Estados Unidos y México se compran –ambos países- hoy el 50% del total de nuestra producción láctea, y Estados Unidos solo el 73% del total de nuestras exportaciones de carne, pagando como corresponde el Uruguay todos los impuestos, lo cual quiere decir que estamos en condiciones en calidad y en la seriedad sanitaria, en condiciones de competir en ese mercado con el éxito que los productores de este país reciben, en el precio que están recibiendo los productores en el Uruguay, por su producción, y en haber sido además recientemente establecido por las autoridades sanitarias de los Estados Unidos en que el Uruguay es el primer país del mundo que ha sido reconocido por esa Nación como capacitado para exportar Carne Natural Certificada por las autoridades americanas y uruguayas, que nos permite acceder a mercados aún mejores, a mercados de mayor calidad y de –naturalmente- mayor interés comercial.
Como lo dijo el señor Allgeier, este asunto comenzó hace dos años y fundamentalmente luego tuvo un impacto muy fuerte por la acción de nuestro Canciller, el señor Opertti y más tarde y permanentemente por la particularísima, decidida y excelente colaboración que recibieron los sectores técnicos de los Estados Unidos y del Uruguay del Embajador, señor Silverstein y del Embajador, señor Hugo Fernández Faingold, que en todas estas cosas, absolutamente en todas las que hemos tenido en la relación con los Estados Unidos, en todos los momentos, en todos los asuntos, ambos han sido -cada uno en su respectiva función, representando a su país- elementos esenciales para el éxito de las mismas con sus respectivos equipos en las Embajadas, tanto en la Embajada norteamericana en el Uruguay, como en la Embajada uruguaya en Washington.
Creo que en ese sentido ustedes tienen que saber, el pueblo uruguayo tiene que saber, que esta ha sido la labor de un conjunto muy numeroso de personas: los equipos técnicos de los Estados Unidos, por supuesto, los equipos técnicos uruguayos, los negociadores, todos los Ministerios, y los señores Ministros, actuales y anteriores, han estado participando muy cerca de todas estas gestiones.
Para nosotros esto es muy importante, porque señala un camino, y un camino que inclusive le va a permitir al futuro gobierno tener un instrumento de certeza para ambas partes, en las inversiones necesarias dentro de lo que la Ley establece, con la participación de ambos Parlamentos.
Este Tratado al igual que los anteriores, que el mexicano y que el finlandés, va a estar sometido al estudio, la consideración del Parlamento del Uruguay, así como del Parlamento de los Estados Unidos de América. Y las Comisiones Parlamentarias especializadas en estos temas van a poder dictaminar sobre ellos con la misma amplitud y profundidad de conocimiento que lo hicieran en ocasión de que el Uruguay ratificara en el Parlamento de la República el Tratado con México y el Tratado con Finlandia.
Tendremos seguramente en la próxima Administración oportunidad de continuar haciendo tratados con otras naciones de similar naturaleza.
El Uruguay está conjuntamente con los países del MERCOSUR tratando de llevar adelante un acuerdo con la Comunidad Europea; y el Uruguay ha concluido las tratativas dentro del MERCOSUR con los países andinos.
El Uruguay observa con alegría como las naciones centroamericanas y la República Dominicana han firmado su tratado con los Estados Unidos; también como México lo ha hecho con Europa y como Chile lo ha hecho con Europa y lo esta haciendo también con Estados Unidos ya lo tiene, lo ha hecho con Europa y lo está haciendo con Asia.
Y sentimos que sería bueno que el MERCOSUR hiciera un esfuerzo, el mayor posible para buscar acuerdos de libre comercio con los grandes mercados del mundo, tanto con Europa como con los Estados Unidos.
De cualquier forma queremos a través del señor Allgeier agradecerle al señor Zoellick todo lo que ha hecho como Ministro de Trade de los Estados Unidos, para escuchar nuestros planteos y a través de ellos también hacerle llegar al Presidente de los Estados Unidos nuestra satisfacción como uruguayos de poder haber concluido dos acuerdos importantes, el de Cielos Abiertos -firmado recientemente por el Señor Ministro Opertti y el Señor Embajador Silverstein- y por este de Garantías Recíprocas de Inversiones. Muchas gracias.
PALABRAS DEL MINISTRO DE ECONOMIA Y FINANZAS, ISAAC ALFIE
[Audio] Señor Presidente de la República,
señor Embajador Peter Allgeier, estimado colega
Didier Opertti, Embajadores Martín Silverstein y
Hugo Fernández Faingold, integrantes del equipo
negociador que tan arduamente trabajó.
Es para el Uruguay hoy un día muy especial, no sólo porque es el cumpleaños del Presidente de la República, sino porque en este día creemos que estamos dando un gran paso hacia delante para consolidar este proceso de inversión que viene experimentando el país a lo largo de el último año y medio.
Un Tratado de Inversión con la principal potencia del mundo, un Tratado de Protección y Promoción Recíproca de Inversiones, es algo que debemos valorar y que solo vamos a poder medir a lo largo del tiempo.
Lo único que trata de hacer este Tratado –valga la redundancia- es poner en igualdad de condiciones a los inversores nacionales y a los inversores, en este caso de Estados Unidos, de manera tal de que se evite cualquier tipo de discriminación por Ley local hacia un inversor extranjero, en este caso Estados Unidos.
La potencialidad del mismo yo creo que es muy grande, lo hechos dirán cuán efectivo va a ser el Tratado, y cuánto va redundar en el bienestar del país.
Nuestro convencimiento es que este es el único camino por el cual los niveles de empleo, los niveles de salario y los niveles de pasividades van a mejorar a lo largo del tiempo.
El único camino es consolidar las inversiones en el país, recibir a los inversores con los brazos abiertos y que tengan las mismas reglas que los inversores nacionales, ni privilegios pero tampoco sobrepesos, las mismas reglas para todo el mundo.
Yo creo que Embajador Allgeier, el Uruguay en estos momentos está dando un paso más en la consolidación de un proceso de recuperación, y realmente debemos agradecerle a usted y a su gobierno la dedicación que han puesto en este Tratado, porque el mismo fue negociado –si bien fue propuesto allá por noviembre del año pasado, hace once meses- el mismo fue negociado prácticamente en cuatro meses, y yo creo que ese es un tiempo récord para cualquier negociación internacional, no solo entre dos países sino mucho más cuando uno ve los enormes esfuerzos y la cantidad de rondas que tiene cualquier negociación por cualquier cosa en el mundo.
Por lo tanto, yo creo que hubo buena voluntad de ambas partes, creo que el Tratado es un buen Tratado, es bien equitativo, es muy parecido al Tratado que Uruguay firmó con México y con Finlandia, las diferencias son con la de México son prácticamente menores, y más allá de ello, yo creo que en el esfuerzo de ambas partes, en tener sesiones de trabajo de prácticamente dos semanas cada un mes, quedó demostrado que cuando se quiere hacer las cosas rápido también en el ámbito internacional también se puede. Y quedó demostrado también que la revisión que hicieron los abogados -que también lleva su tiempo- también se hizo en un tiempo récord, creo que en ocho o nueve días terminaron de hacer toda la revisión, y cambiarnos todas las comas y puntos que desearon cambiar.
Así que una vez más, yo sólo tengo que agradecer a todo el equipo negociador de ambos lados por la forma en que se dedicaron a esto y por llegar a culminar algo que nosotros entendemos que es muy, muy importante para el país.